FIEL COLABORADOR DE LA REVISTA
“EL MENSAJERO DE SAN ANTONIO”,
DURANTE MÁS DE 35 AÑOS.
“EL MENSAJERO DE SAN ANTONIO”,
DURANTE MÁS DE 35 AÑOS.
Murió el pasado 24 de julio, a los 92 años de edad, en Albox (Almería). Los lectores de nuestra revista apreciaban mucho la gracia y la alegría que trasmitía con su artículo “Las cosicas de Crispín”, animado por los dibujos del famoso dibujante Nilo Pascual. Lo echaremos en falta. Con el deseo de saber algo más de su vida, hemos preguntado a sus familiares más íntimos, a sus hijos Marisa y Paco, y estos son sus testimonios.
-Marisa, ¿Qué nos cuentas de su vida profesional?
- Mi padre nació en Tarazona, (Zaragoza), un 16 de Octubre de 1922. Fue albañil, listero y auxiliar administrativo en Construcciones Aisa, S.A. Mi padre era autodidacta. Los conocimientos que tenía eran porque siempre estaba leyendo periódicos y libros; le gustaba mucho la historia, y hacer crucigramas. El escribir fue para él un hobby. Publicaba artículos en el Heraldo de Aragón, en la revista El Pilar, y sobre todo, en El Mensajero de San Antonio que tanto amaba.
- ¿Cuándo y por qué se trasladó a Albox?
- Se vino a Albox (Almería) cuando a mi madre le diagnosticaron Alzheimer, en 1996. Fue un buen esposo y padre, un hombre recto que le gustaba la puntualidad. A él le debo la clase de mujer que soy. Por sus principios y por su forma de ser en la vida, ha sido un hombre muy familiar, que no tenía nada suyo, le gustaba ayudar a la gente, gastar bromas. En el año 2000, el ayuntamiento y el centro de la mujer de Albox, le otorgó un premio en reconocimiento a los cuidados, atenciones y desvelos hacia mi madre. Fue el homenaje del que más orgulloso se sentía, el premio “Camino a Seguir” de Albox También recibió el premio de la “Ciudad de Tarazona”, donde nació y vivió los primeros años de vida.
-¿Era un hombre de mucha fe cristiana?
-Mientras vivió en Zaragoza, los religiosos capuchinos que dirigen la parroquia de san Antonio, eran sus mejores amigos. Allí ingresó en la Orden Franciscana Seglar y en la Cofradía de la Crucifixión del Señor y de San Francisco de Asís. Y en el último año de su vida en Albox fue muy religioso. Este era su programa: Por la mañana rezaba el rosario y la misa con Radio Maria. El Ángelus y la misa en la 2 de TVE. A las tres, la Corona de la Misericordia en radio Maria, y a las 7 de la tarde, el Rosario. Los domingos, como no podía salir de casa escuchaba y oía las misas de la televisión y en Radio Maria. A la hora de la comida decía: “Bendice Señor los alimentos que vamos a tomar, dales pan a los que tiene hambre y hambre a los que tienen pan”.
-Paco, ¿qué recuerdas de tu padre en la fase final de su vida?
- Estoy de acuerdo en todo lo que ha dicho mi hermana. En conversaciones que tuve con él, me dejó claro que le gustaba una vida reglada, casi de monje, en la que la oración tenía su lugar importante. Me comentó que repetía esta sencilla oración: Señor gracias por lo que me das y gracias por lo que no me das. Rezaba a la Virgen del Pilar por las vocaciones y a la Virgen de Tómalos por la familia. Fiel discípulo de San Francisco gustó de la vida sencilla, y desde siempre dejó dicho que deseaba ir a la última morada con el hábito capuchino. Lo llevó con el escudo de la cofradía de la crucifixión del Señor y de San Francisco de Asís”.
Gracias por estas palabras tan edificantes.
Agradecemos a nuestro amigo Víctor, tantas páginas escritas con humor durante 35 años, y pensamos seguir publicando algunos artículos suyos sin publicar o ya publicados. Como amaba mucho a la Virgen del Pilar, presentamos este mes uno de ellos, seguros de que su querida Virgen ya lo ha introducido en la gloria del cielo.
La redacción.
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