viernes, 15 de noviembre de 2013

Revista Turiaso, indice


VOLUMEN VIII (1989)


  • 1989/1.GARCIA SERRANO, José Angel. Dos nuevas puntas palmela en el Valle Medio del Ebro, p. 7- 14. PUNTAS PALMELA - Valle Medio del Ebro - Período calcolítico // RESTOS ARQUEOLOGICOS - Calcolítico - Valle Medio del Ebro
  • 1989/2.BELTRAN, Antonio. El problema histórico de las acuñaciones de los celtíberos. El caso de las emisiones de Turiasu, p. 15-28. ACU-ACIONES MONETARIAS - Turiaso - 98 a. C. // CECA de TURIASO - 98 a.C.
  • 1989/3.AINAGA ANDRES, Mª. Teresa. El señorío de los Pérez-Calvillo: Cunchillos, Malón y Vierlas, durante el último tercio del siglo XIV (1366-1400), p. 29-82. SE-ORIOS JURISDICCIONALES - Cunchillos (Zar.) - 1366/1400. // PEREZ CALVILLO - Señorío - 1366/1400 // SE-ORIOS JURISDICCIONALES - Vierlas (Zar.) - 1366/1400 // SE-ORIOS JURISDICCIONALES -Malón (Zar.) -1366/1400
  • 1989/4.AINAGA ANDRES, Mª. Isabel. La repoblación de los antiguos lugares moriscos. Tórtoles (Zar.), p. 83-106. LUGARES MORISCOS - Repoblación - S. XVII/XVIII. // TORTOLES (Zar.) -Repoblación - S. XVII/XVIII
  • 1989/5.VALLEJO ZAMORA, José. La riqueza catastral urbana de Tarazona en la década de 1840, p. 107-138. CATASTROS URBANOS - Tarazona - 1840
  • 1989/6.ENGUITA UTRILLA, José Mª. Un vocabulario agrícola turiasonense de 1382, p. 139-178. TERMINOLOGIA AGRICOLA - Tarazona - 1382
  • 1989/7.FACI LUCIA, Mª. José. Notas sobre la toponimia de Tarazona, p. 179-190. TOPONIMIA - Tarazona
  • 1989/8.CASANOVA SANCHEZ, Mª. Angeles. Introducción a las costumbres de Tarazona, p. 191-222. COSTUMBRES -Tarazona- S. XX
  • 1989/9.GIMENO JARAUTA, José Antonio. Los Carabidae (Coleoptera Adephaga) de la Sierra del Moncayo (Zar.), p. 223-300. CARABIDAE (Coleoptera Adephaga) - Sierra del Moncayo
  • 1989/10.AZAGRA MURILLO, Víctor. Un memorial del Obispo de Tarazona al Rey don Carlos II "El Hechizado", p. 301-307. MEMORIALES - 1687 // OBISPADO de TARAZONA - Memoriales - 1687
  • Índice

Historiador de Tarazona

viernes, 31 de mayo de 2013


Víctor Azagra Murillo, historiador de Tarazona.

Traigo aquí un material reciclado que escribí en otra parte, para homenajear a  un vecino nuestro que está orgulloso de su pueblo y que me parece, está siendo olvidado por el Ayuntamiento.

"Pues no sé a que dedicó su vida Don Víctor Azagra Murillo. Lo que es seguro (porque lo he leído en un artículo suyo) es que nació en 1922 aquí, en Tarazona, donde vivió hasta que fue a Zaragoza a hacer el servicio militar. Y allí se quedó. Quizá fuera periodista porque según cuenta él también, escribió artículos para el Heraldo y otros periódicos. Lo cierto es que es un especialista en Historia, tanto oficial como la otra más importante, la Intrahistoria de los pueblos, es decir la historia con minúscula de la gente sencilla, de los habitantes de las ciudades, no de sus señores. Por esto ha escrito libros muy curiosos como "Tarazona, barrio a barrio" o un libro dedicado a los motes de la gente en esta ciudad.  El caso es que a Don Víctor le gustaba impartir conferencias a los jóvenes y una tarde, en Octavo, la profe de Sociales lo invitó a la escuela a que nos instruyera con su saber.  Para ello, los dos grupos de Octavo nos reunimos en el aula "A", que era más espaciosa, y el hombre, sentado en la mesa del profesor, nos habló de tres ilustres turiasonenses de la Baja Edad Media y el Renacimiento.
Francamente ameno, el señor Víctor disertó sobre Fernándo y Pedro Pérez Calvillo -obispos  y próceres de Tarazona en el siglo XIV, cardenal del Papa Luna, este último, que salvaron la catedral y dinamizaron la ciudad destruída en la Guerra de los Pedros- para terminar con el secretario de Fernando el Católico, Lope de Conchillos (fallecido en 1521) que almacenó numerosos cargos importantes tanto en la península como en Puerto Rico.
 A mí, que tanto me gusta la Historia, aquella conferencia me entusiasmó y desde entonces siento admiración por este señor que no se si ya ha muerto pero que, según veo en la Red, pasa sus últimos años en un pueblo de Almería llamado Alboj.
 Me parece a mí que Tarazona debe rendir homenaje a este intelectual que siempre ha proclamado con orgullo ser turiasonense. Y si puede ser antes de su muerte, mucho mejor."

Campanas y Campaneros


En Tarazona, en el fosal de la catedral, tras los muros de la actual sala capitular, existía una fundición de campanas; en ella fueron fundidas las campanas del convento de San Francisco de Asís en el año 1695, y una de estas campanas, el 14 de julio de 1786, tocando a la fiesta de San Buenaventura, se rajó y hubo que fundirla de nuevo; para ello se acordó con el campanero Antonio Argós que al fundirla había de darle el peso que tenía antes; es decir: 15 arrobas, las que se abonarían al fundidor, pagando él las mermas y demás gastos si los hubiese. Pesó la nueva campana 15 arrobas y 23 libras, las que abonaron al campanero los frailes franciscanos junto con la VOT de San Francisco; se colocó esta nueva campana el día 7 de agosto del citado año.
La vida cotidiana de los moradores de la ciudad se regía por el sonar de las campanas de los templos turiasonenses: catedral, Magdalena, San Miguel, San Vicente (Hospicio Provincial) y las colgadas en las espadañas de los diversos conventos de órdenes religiosas. Este sonar de las campanas era como un lenguaje extraño que hablaban lenguas de bronce, sólo inteligible por los habitantes de la vieja Turiaso.
No creo que pueblo alguno haya tenido tantos y tan variados toques de campanas de tan diferentes sonoridades y ritmos como los de Tarazona. Recuerdo al viejo campanero de la catedral, el tío Rufino Matute, uno de los mejores campaneros de España; el escuchar uno de sus repiqueteos era una delicia para los sentidos, un goce para el espíritu. Más que repicar bordaba una obra musical con el tradicional toque, al que llamábamos: «Al aguico y a la O» propio de los días de Adviento correspondientes al rezo coral de las antífonas de la O; también tejiendo nota tras nota esa varavilla de sonidos cual era el toque de «Guilindón» cuando se interpretaba a la muerte de un niño; o esa media hora de repicar de campanas, alegre en las vísperas de los días de «comer sopa roya», en los días de las grandes solemnidades de la Iglesia, con cuatro campanas a la vez, con las cuerdas enganchadas a los badajos, llevando una en cada mano y las dos restantes -que pendían de las campanas mayores del piso superior -enlazadas al pie derecho, mientras el campanero-mÚsico permanecía en posición firme sobre su pierna izquierda, interpretando una composición maravillosa que, a más de uno, le hacía mover los pies bailando al compás de las campanas. Campanas que hacían con sus alegres sones que al día del Corpus Christi fuese más solemne la procesión; campana capitular de la catedral, anunciadora de los sermones de Cuaresma y óbitos de los canónigos; campanillo que diariamente, mañana y tarde, llamaba a coro a los señores prebendados y beneficiados.
Todas estas campanas tenían una misión específica en los servicios sagrados de la catedral turiasonense.
Y allá arriba, en el casco antiguo de la ciudad, el templo de la Magdalena, con su majestuosa torre mudéjar, estuche de la campana «Santa María», que «… mil arrobas peso...»; campana ésta que, en la quietud de la noche, cuando deja escuchar su áspera voz, hace saltar de sus lechos a los moradores de la ciudad del Queiles, ya que la llama da de la campana de la Magdalena es señal de peligro, se hace sonar con un toque especial, toque de re bato, para dar aviso de alguna «quema», y su tañer hace que todos se apresten en la ayuda de apagar el incendio
Caritativa campana de la iglesia de San Vicente u hospicio e inclusa provincial (tumba del ilustre filósofo aragonés Baltasar Gracián, fallecido en esta casa, antiguo convento de la Compañía de JesÚs en 1658), campana que con su tañer lÚgubre comunica que un ciudadano ha entrado en periodo agónico; el nombre del agonizante es puesto en una tablilla a la puerta del templo de la Merced, para que se sepa por quién suena la campana y las almas piadosas rueguen al Señor por el que está en tan triste trance.
Ya desapareció el «bandear» de la campana de Pierres, colocada en la espadaña de la Casa Consistorial, hasta la nueva reforma del edificio; esta campana era «bandeada» a la salida de la corporación municipal bajo mazas y a su regreso.
Si las campanas doblaban por el fallecimiento de una persona, lo hacían dando treinta y tres campanadas, espaciadas unos veinte segundos una de otra, si el difunto era varón, y si lo era una señora entonces sonaban solamente treinta campanadas; tras estos toques de badajo se lanzaban las campanas a medio bando, esto se hacía la víspera del sepelio, en la ceremonia del entierro, así como en las misas de «novena» y «cabo de año».
Cuando el Sábado Santo, a las diez de la mañana, en el momento en que en la misa conventual de la catedral el celebrante entonaba el gloria, las campanas de todos los templos do la ciudad se volteaban por largo espacio anunciando la Resurrección y la población recobraba de nuevo su aire de fiesta, sumido en recato piadoso durante el tiempo cuaresmal. Con ollas, perolas y diversidad de vasijas, en tanto las campanas tocaban a gloria, la gente menuda acudía a las pilas bautismales de los templos parroquiales a por agua bendita. Hemos hablado de las campanas gran des de Tarazana; pero como en todos los órdenes de esta vida, también hay entre las campanas esa diferencia de clases; hay campanas humildes, sencillas, como una «florecilla franciscana», que sirven «para diario...»; como el campanillo de la Magdalena, colocado en su diminuta espadaña, que parece estar de rodillas ante la esbelta torre-campanario que como una flecha se alza hacia el cielo. Me dicen que lo han quitado. Qué pena! Recuerdo sus avisos al barrio de El Cinto cuando ya se habían espesado las sombras por sus estrechas callejuelas, que hacía brotar un borbotón e compasión de los pechos de los humildes moradores del barrio.
Hay un enfermo y el campanillo anunciaba que le iban a llevar el viático. El templo se llenaba de feligreses, portando en sus callosas manos, por la esteva del arado y los mangos de las azadas, una candela encendida para acompañar al Señor. Con su vocecita, nos llamaba los domingos al catecismo, llamaba al atardecer al rosario; llamaba al amanecer a misa primera; él solo llamaba, llamaba y llamaba -como la clueca a sus polluelos- para que acudiésemos a los cultos parroquiales.
Al igual que en Tarazona, en todas las localidades aragonesas hay campanas, pero las van arrinconando esos aparatos modernos de megafonía; hoy se ven en las torres-campanarios de nuestros pueblos más altavoces que campa nas; los viejos campaneros han sido sustituidos por cómplices sistemas electrónicos, que si llegan a darnos sencillas melodías, no tienen aquel encanto de los repiqueteos de los campaneros, ya que grabadas en cintas nos dan sus sonidos muertos, fríos; mientras que las campanas permanecen mudas e inmóviles la mayoría de los días. ¡Qué penal ¿Verdad?
Víctor AZAGRA MURILLO
"Heraldo de Aragón " (06/04/1980)

Florecilla Albojense


EL JUBILEO DE ALBOX

FLORECILLA ALBOJENSE

Leemos en el Boletín de la Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno número 2 del año 2000, que: “Entre los cristianos el Jubileo es un año privilegiado, pues se obtiene el beneficio de la Indulgencia Plenaria solemne y universal que concede el Papa en determinadas ocasiones”.

En la villa de Albox se celebraba el Jubileo, que no era otra cosa que la Indulgencia de la Porciúncula, la cual se ganaba, –y se gana-, desde el mediodía del 1 de agosto, hasta las 12 de la noche del día siguiente, festividad de Nuestra Señora de los Ángeles.

San Francisco de Asís se encontraba en oración en la huerta de la pequeña y ruinosa capillita –distante una media hora de la ciudad de Asís-, una porcioncilla (porciúncula) que, generosamente dieron a San Francisco, para la fundación de la Orden Religiosa y edificación del primer convento franciscano, los frailes dominicos, cuando un ángel se le apareció al de Asís y le ordenó que entrase en la pequeña y pobre ermita, en la que esperaban Cristo Jesús y su Purísima Madre, la que le dijo a Francisco de Asís que le pidiese alguna gracia para las almas que quería salvar. San Francisco pidió que el Señor le concediese, para todos los que entrasen en aquella iglesia de Santa María de los Ángeles contritos y confesados, una Indulgencia Plenaria y la total remisión de sus pecados y culpas, pidiendo a la Santísima Virgen que fuera mediadora con Cristo Jesús, el cual concedió la Indulgencia Plenaria que pedía.

Indulgencia que fue extendiéndose, por concesión del Papa Gregorio XV el 4 de julio de 1622 y del Papa Benedicto XIV el 25 de septiembre de 1741, por lo que todos los fieles podían ganar la Indulgencia de la Porciúncula, en todas las iglesias franciscanas, tanto de varones como de religiosas, y en los templos parroquiales de aquellas localidades que no hubiese convento de la Orden Franciscana.

El sacerdote albojense D. Lázaro de Martos García Verdeelpino, dudando de la perpetuidad que él pretendía para los cultos en la ermita de Nuestra Señora de los Dolores que él había construido antes de finales del siglo XVII en el Barrio de la Loma, fundó un Hospicio-Convento de Frailes Franciscanos en la dicha ermita, cuyas obras dieron comienzo el día 23 de marzo de 1733, y con la llegada de los franciscanos, llegó también a Albox la Indulgencia de la Porciúncula, el llamado Jubileo. Los Hijos de San Francisco edificaron nueva iglesia y convento: Iglesia de la Loma, que hoy de dice ‘Huerto de los Frailes’.

Los religiosos franciscanos permanecieron en la Loma, en Albox, hasta la
Desamortización ordenada por el ministro de Hacienda –el gaditano D. Juan Álvarez Mendizábal-, que decretó en los años 1835-36 la incautación de todos los bienes y la extinción de las órdenes religiosas.

Una vez que los frailes franciscanos abandonaron Albox, el Jubileo de la
Porciúncula comenzó a ganarse en la iglesia parroquial de Nuestra Señora del Rosario, en cuyo templo está la llamada Puerta Colorada, la que se usaba para sacar las exequias, los ataúdes con los cuerpos de los fallecidos, para ser enterrados en el FosalParroquial, situado entre la Plaza de los Luceros y la del Ayuntamiento. El Jubileo se ganaba como se ha dicho entre el mediodía del 1 de agosto hasta finalizar el día 2.

Esta Indulgencia de la Porciúncula, o Jubileo, se ganaba teniendo en cuenta estas tres condiciones: Confesión, Comunión y Visita al Templo Parroquial.

Esta Indulgencia de la Porciúncula, se podía ganar tantas veces como se
desease repetir la visita al templo Parroquial, recitando la Estación al Santísimo, pero solamente ¡una vez!, podían los fieles aplicarla para sí mismos. Las restantes debían aplicarse por modo de sufragio para los difuntos.

Los párrocos, D. Andrés Martínez Segura, en aquellos años, y antes D. Juan Gallego, a finales de la contienda del 1936-39, preparaban el Jubileo con gran amor y devoción. Las campanas anunciaban el acto religioso; se exponía el Santísimo, se cantaba el Pange Lingua Gloriosi, y se rezaba la Corona Franciscana, un rosario de las Siete Alegrías de la Virgen: la Anunciación, la Visita a su prima Isabel, el Nacimiento del Hijo de Dios, la Adoración de los Reyes Magos, el Hallazgo del Niño en el Templo, la Aparición de Jesús Resucitado, y por último la Coronación de la Santísima Virgen.

Después de formaba la procesión del Jubileo, que saliendo por la Puerta Colorada, se bajaba a la Plaza del Pueblo para entrar de nuevo en el templo por la puerta principal, cantándose en el recorrido la Letanía Lauretana, tras la cual se daba la Bendición con el Santísimo colocado en la Custodia y de ese modo se ganaba en Albox el Jubileo.

San Francisco de Asís nació en 1181 y falleció en 1226.Su obra se complementa perfectamente con la de Santo Domingo de Guzmán. San Francisco, Patrono de la Loma, fue canonizado el 16 de julio de 1228.Su fiesta de celebra el 4 de octubre. A este santo se debe la existencia de los Religiosos Franciscanos, los Padres Capuchinos, y los frailes conventuales, así como la Damas Pobres (monjas Clarisas) y unas doscientas congregaciones que profesan la Regla de la Venerable Orden Tercera Regular.

Víctor Azagra Murillo
Escritor, 2006

Hace 93 años Albox juró la "PEPA"


93 AÑOS ALBOX JURÓ LA "PEPA"

Cádiz, ciudad fundada por los fenicios con el nombre Cadir; la que durante la dominación romana sería capital de la provincia Tingitana; reconstruida por don Alfonso X, en 1.262, Cádiz la ciudad que durante la Guerra de la independencia fue sede las Cortes Constituyentes de España: “LAS CORTES DE CADIZ”, que darían a luz la Constitución de 1.812, el día 19 de marzo (Festividad de San José), por lo que el pueblo dio el sobrenombre de “LA PEPA”, siendo Presidente de aquellas Cortes y primer firmante de la Constitución, el canónigo de la S.I. Catedral de Teruel, don Vicente Pascual.

El 16 de octubre de 1.812, el jefe político de Granad, don Pascual Quilez Talón, dio una orden disponiendo que, la CONSTITUCIÓN POLITICA DE LA MONARQUIA ESPAÑOLA, se a publicada, así como el juramente a ella en todas las localidades pertenecientes a la Subprefectura de Baza, en la que esta incluida la villa de Albox; la publicación y jura de la Constitución había de hacerse en la forma que ordenaban los decretos de las Cortes de Cádiz, del 18 de marzo y 22 de mayo de 1.812.

El día de la festividad de San Zacarías y Santa Isabel (5 de noviembre), desde la ciudad de Granada es recibido en Albox, un ejemplar de la Constitución, de “LA PEPA”, así como el decreto de 18 de marzo en el que estaban prescritas las fórmulas adoptadas para su impresión y circulación entre el pueblo; así mismo venían detalladas las formalidades que habían de observarse en la publicación Solemne y la formula que había de emplearse en el Juramento.

Ese mismo día, 5 de noviembre, se reunieron los Alcaldes Ordinarios; don Teodoro Navarro Cazorla y don Luis Navarro Navarro, con el señor cura párroco don Bartolomé Cervantes los que acordaron llevar a cabo las órdenes recibidas, convocando a los vecinos, por medio de edictos y pregones, para que asistan a los actos que tendrán lugar el día 7, para que todos oigan y comprendan el contenido de la Constitución, de “LA PEPA”.

Reunidos todos los moradores de la villa, Barrio de La Loma, y diputaciones (Llanos de los Olleres y del Espino, las Pocicas y el Llano de las Ánimas), con el resto de las pedanías, a las 9 de la mañana desde el balcón de la Sala Capitular, se llevó a cabo por el párroco antes citado, la lectura de la Constitución de Cádiz: “…cuio acto se practicó con la mayor moderación, respeto y compostura”. Tras esta lectura en “el Pueblo”, se pasó a La Loma y en su Plaza de los Dolores, se realizó una nueva lectura de la Constitución, cuyo texto quedó posteriormente depositado en la Sala Capitular de Albox.

Al día siguiente, 8 de noviembre, tuvo lugar el acto del juramente de LA PEPA; junto con alcalde y sacerdotes se reúnen las personas más principales de la villa, y una buena representación de aquellos albojenses que formaron la 1ª y 2ª Partida (guerrilla) Honrada de Albox, que lucharon contra los invasores franceses. Se formó una procesión cívica en dirección al templo parroquial, siendo portador del ejemplar de la Constitución, el párroco señor Cervantes, acompañado por don jueces, precedidos por todos los asistentes al acto. En el interior del templo se había montado un altar portátil, y sobre su mesa se encontraba el libro de los Evangelios y un Crucifijo, el párroco desde el púlpito leyó la Constitución y el Decreto de su obediencia y observancia: “…en cuio fin hizo al mismo pueblo una eficaz plática exhortatoria…” ; tras ellos, los Alcaldes, puestas sus manos sobre los Evangelios juraron según las normas; después vuelto el sacerdote con el ejemplar de la Constitución en alto, pidió al clero y al pueblo el debido juramento, al que respondieron todos con un fuerte y sonoro :!SI JURO!. Terminándose el acto con un solemne Tedeum.

Con motivo de la jura de “LA PEPA”, en Albox, hubo repiques de campanas, iluminación extraordinaria y música festiva durante las tres noches siguientes.
93 AÑOS ALBOHACX JURÓ LA "PEPA"

Cádiz, ciudad fundada por los fenicios con el nombre Cadir; la que durante la dominación romana sería capital de la provincia Tingitana; reconstruida por don Alfonso X, en 1.262, Cádiz la ciudad que durante la Guerra de la independencia fue sede las Cortes Constituyentes de España: “LAS CORTES DE CADIZ”, que darían a luz la Constitución de 1.812, el día 19 de marzo (Festividad de San José), por lo que el pueblo dio el sobrenombre de “LA PEPA”, siendo Presidente de aquellas Cortes y primer firmante de la Constitución, el canónigo de la S.I. Catedral de Teruel, don Vicente Pascual.

El 16 de octubre de 1.812, el jefe político de Granad, don Pascual Quilez Talón, dio una orden disponiendo que, la CONSTITUCIÓN POLITICA DE LA MONARQUIA ESPAÑOLA, se a publicada, así como el juramente a ella en todas las localidades pertenecientes a la Subprefectura de Baza, en la que esta incluida la villa de Albox; la publicación y jura de la Constitución había de hacerse en la forma que ordenaban los decretos de las Cortes de Cádiz, del 18 de marzo y 22 de mayo de 1.812.

El día de la festividad de San Zacarías y Santa Isabel (5 de noviembre), desde la ciudad de Granada es recibido en Albox, un ejemplar de la Constitución, de “LA PEPA”, así como el decreto de 18 de marzo en el que estaban prescritas las fórmulas adoptadas para su impresión y circulación entre el pueblo; así mismo venían detalladas las formalidades que habían de observarse en la publicación Solemne y la formula que había de emplearse en el Juramento.

Ese mismo día, 5 de noviembre, se reunieron los Alcaldes Ordinarios; don Teodoro Navarro Cazorla y don Luis Navarro Navarro, con el señor cura párroco don Bartolomé Cervantes los que acordaron llevar a cabo las órdenes recibidas, convocando a los vecinos, por medio de edictos y pregones, para que asistan a los actos que tendrán lugar el día 7, para que todos oigan y comprendan el contenido de la Constitución, de “LA PEPA”.

Reunidos todos los moradores de la villa, Barrio de La Loma, y diputaciones (Llanos de los Olleres y del Espino, las Pocicas y el Llano de las Ánimas), con el resto de las pedanías, a las 9 de la mañana desde el balcón de la Sala Capitular, se llevó a cabo por el párroco antes citado, la lectura de la Constitución de Cádiz: “…cuio acto se practicó con la mayor moderación, respeto y compostura”. Tras esta lectura en “el Pueblo”, se pasó a La Loma y en su Plaza de los Dolores, se realizó una nueva lectura de la Constitución, cuyo texto quedó posteriormente depositado en la Sala Capitular de Albox.

Al día siguiente, 8 de noviembre, tuvo lugar el acto del juramente de LA PEPA; junto con alcalde y sacerdotes se reúnen las personas más principales de la villa, y una buena representación de aquellos albojenses que formaron la 1ª y 2ª Partida (guerrilla) Honrada de Albox, que lucharon contra los invasores franceses. Se formó una procesión cívica en dirección al templo parroquial, siendo portador del ejemplar de la Constitución, el párroco señor Cervantes, acompañado por don jueces, precedidos por todos los asistentes al acto. En el interior del templo se había montado un altar portátil, y sobre su mesa se encontraba el libro de los Evangelios y un Crucifijo, el párroco desde el púlpito leyó la Constitución y el Decreto de su obediencia y observancia: “…en cuio fin hizo al mismo pueblo una eficaz plática exhortatoria…” ; tras ellos, los Alcaldes, puestas sus manos sobre los Evangelios juraron según las normas; después vuelto el sacerdote con el ejemplar de la Constitución en alto, pidió al clero y al pueblo el debido juramento, al que respondieron todos con un fuerte y sonoro :!SI JURO!. Terminándose el acto con un solemne Tedeum.

Con motivo de la jura de “LA PEPA”, en Albox, hubo repiques de campanas, iluminación extraordinaria y música festiva durante las tres noches siguientes.

Desde Albox recordando a los "Coloraos" de Almería


Desde la Villa de Albox recordando a los "Caloraos" de Almería

Soy “maño” de nacimiento
Que me llamen “maño” quiero
“maño” me llamó mi madre
y jamás de ella reniego.


Así puede cantar con todo orgullo, el conocido llamado “revolucionario” “Himno de Riego” proclamado en dos ocasiones: Himno nacional Español y que, junto al himno francés “La Marsellesa”, se entona el 24 de agosto en Almería, a los pies del monolito, llamado el Pingurucho, dedicado a los liberales conocidos como Los Coloraos (25 hombres condenados a muerte por Fernando VII, que murieron a los gritos de “! Viva la Libertad! Y ¡ Viva el General Riego ¡”:

El General don José del Riego y Núñez, en 1820, se pronunció – dadas sus ideas liberales, contra la corona- en Cabezas de San Juan (Sevilla) y proclamó la Constitución de 1812 en las Cortes de Cádiz, a la que llamaron “La Pepa”, por haber sido votada el día de San José (19 de marzo). El General Riego llegó a Zaragoza el 8 de enero de 1921 y recorriendo los acuartelamiento militares de Aragón, el día 8 de junio en la villa de Benabarre (Huesca) donde presenció el desfile procesional de San Medardo, Patrono de aquella localidad, como asimismo lo es de toda la Ribagoza, comarca oscense constituida por los valles y montañas pirenaicas, situadas al Oeste del río Noguera Ribagorza.

En Aragón, no solamente se canta y baila la Jota, sino que, hay otras manifestaciones con el nombre de Dance, o Paloteao, que es l más peculiar manifestación religiosa de los pueblos aragoneses.

Los danzantes o paloteadotes (con sus vistosas y coloridas vestiduras y adornados palos, van formando en dos “ringles” o filas , bailando – danzando – al compás de la musiquilla, tonadilla, o, pasacalles, ya se conocía en el siglo SVII, durante la procesión de San Menardo por las calles de Benabarre.

El general Riego (fue condenado a muerte y ahorcado en 1833), escuchó aquella musiquilla, le agradó de tal manera, que mandó copiarla para que sirviese de Himno, para los liberales, y así fue como nació el conocido Himno de Riego, cuya “letra” pudiera ser – como se dice- de don Evaristo San Miguel, pero la música es la del Dance de Benabarre (Huesca), que no dejó de tocarse ni en los años del gobierno de Franco. El Presidente de la II República Española (1931-36), don Manuel Azaña, entronizó el Himno de Riego, como Himno de España.

Este Himno de Riego nunca gozó de una aceptación plena, pues, como señaló Paroja: su melodía callejera y saltarina no se conciliaba demasiado bien con el espíritu de la Segunda República. Cuan a los niños de aquellos años 1931-1936, nos hacían cantar el Himno con esta letra :

Si supieran los curas y frailes
la paliza que van a llevar
subirían al coro cantando:
¡Libertad!!Libertad!Libertad!”.


El Himno de Riego ha gozado siempre de cierto predicamento entre los detractores de la Monarquía; los que se llevaron un grandioso “berrinche”, cuando en el año 2004, sonó el Himno de riego, en lugar de la Marcha Real en la final de la Copa Davis, que se jugó entre Juan Carlos Ferrero y Lleyton Hewit, en Melburne, en el Rod Lave Arena.

Digamos como final que, entre aquellos 25 Coloraos, liberales que fueron muertos, condenados el años 1824 por don Fernando VII, se encontraba un hijo de Albox, llamado José Gandia, fusilado a los 31 años de edad en la Rambla de Almería.

Víctor Azagra Murillo

Fuente: La Voz de Almería (26-28-25)
Desde la Villa de Albox recordando a los "Caloraos" de Almería

Soy “maño” de nacimiento
Que me llamen “maño” quiero
“maño” me llamó mi madre
y jamás de ella reniego.


Así puede cantar con todo orgullo, el conocido llamado “revolucionario” “Himno de Riego” proclamado en dos ocasiones: Himno nacional Español y que, junto al himno francés “La Marsellesa”, se entona el 24 de agosto en Almería, a los pies del monolito, llamado el Pingurucho, dedicado a los liberales conocidos como Los Coloraos (25 hombres condenados a muerte por Fernando VII, que murieron a los gritos de “! Viva la Libertad! Y ¡ Viva el General Riego ¡”:

El General don José del Riego y Núñez, en 1820, se pronunció – dadas sus ideas liberales, contra la corona- en Cabezas de San Juan (Sevilla) y proclamó la Constitución de 1812 en las Cortes de Cádiz, a la que llamaron “La Pepa”, por haber sido votada el día de San José (19 de marzo). El General Riego llegó a Zaragoza el 8 de enero de 1921 y recorriendo los acuartelamiento militares de Aragón, el día 8 de junio en la villa de Benabarre (Huesca) donde presenció el desfile procesional de San Medardo, Patrono de aquella localidad, como asimismo lo es de toda la Ribagoza, comarca oscense constituida por los valles y montañas pirenaicas, situadas al Oeste del río Noguera Ribagorza.

En Aragón, no solamente se canta y baila la Jota, sino que, hay otras manifestaciones con el nombre de Dance, o Paloteao, que es l más peculiar manifestación religiosa de los pueblos aragoneses.

Los danzantes o paloteadotes (con sus vistosas y coloridas vestiduras y adornados palos, van formando en dos “ringles” o filas , bailando – danzando – al compás de la musiquilla, tonadilla, o, pasacalles, ya se conocía en el siglo SVII, durante la procesión de San Menardo por las calles de Benabarre.

El general Riego (fue condenado a muerte y ahorcado en 1833), escuchó aquella musiquilla, le agradó de tal manera, que mandó copiarla para que sirviese de Himno, para los liberales, y así fue como nació el conocido Himno de Riego, cuya “letra” pudiera ser – como se dice- de don Evaristo San Miguel, pero la música es la del Dance de Benabarre (Huesca), que no dejó de tocarse ni en los años del gobierno de Franco. El Presidente de la II República Española (1931-36), don Manuel Azaña, entronizó el Himno de Riego, como Himno de España.

Este Himno de Riego nunca gozó de una aceptación plena, pues, como señaló Paroja: su melodía callejera y saltarina no se conciliaba demasiado bien con el espíritu de la Segunda República. Cuan a los niños de aquellos años 1931-1936, nos hacían cantar el Himno con esta letra :

Si supieran los curas y frailes
la paliza que van a llevar
subirían al coro cantando:
¡Libertad!!Libertad!Libertad!”.


El Himno de Riego ha gozado siempre de cierto predicamento entre los detractores de la Monarquía; los que se llevaron un grandioso “berrinche”, cuando en el año 2004, sonó el Himno de riego, en lugar de la Marcha Real en la final de la Copa Davis, que se jugó entre Juan Carlos Ferrero y Lleyton Hewit, en Melburne, en el Rod Lave Arena.

Digamos como final que, entre aquellos 25 Coloraos, liberales que fueron muertos, condenados el años 1824 por don Fernando VII, se encontraba un hijo de Albox, llamado José Gandia, fusilado a los 31 años de edad en la Rambla de Almería.

Víctor Azagra Murillo

Fuente: La Voz de Almería (26-28-25)

Guerra de la Independencia. Heroes y victimas de Albox


DE LA GUERRA DE LA INDEPENDENCIA.
HEROES Y VICTIMAS EN ALBOX



En febrero de 1810,para hostigar a las tropas invasoras de Napoleón en los alrededores de nuestros pueblos, se fundan las guerrillas, entre cuyos componentes se encuentra Simón Benítez Mena, Regidor de Huercal-Overa; Simón Benítez, abogado de Vélez Rubio; y Juan del Pino y Riquelme, natural de Molina (Murcia), escribano de número del Ayuntamiento de Albox, que se pone al frente de la 2ª compañía de milicias honradas en calidad de Capitán y jefe de la partida de Albox; en enero de 1812,hartos los franceses de tantas incordias en nuestra zona, enviaron a Baza al general Soult,(hermano del mariscal del mismo nombre) para limpiar el Almanzora de enemigos. Así murió el patriota JUAN DEL PINO, escribano de Albox.

Partiendo del año 1808,las tierras de Albox se vieron regadas de sangre, sería el 15 de diciembre, cuando fué cogido prisionero y ejecutado el soldado francés, Miguel Novila; a comienzos del 1809,el 26 de enero, ante la cercaría de los invasores, dos vecinos de Albox, de nacionalidad francesa, Joséf Lafón y Juan Pedro Selenable, murieron de muerte desgraciada, como consta en el Archivo Parroquial, libro de sepelios; y con ellos José Molina, natural de Granada y el albojense Salvador Carrillo Medina; todos ellos supuestos colaboradores afrancesados.

El 2 de enero de 1810, fue encontrado el cadáver de Nicolás Gil Sabina, natural de Cantoria al que los franceses llevaban preso el día anterior por el pago de Locaiba. Era el 10 de de enero del año citado, cuando corrió de nuevo la sangre en Albox; tres hombres pertenecientes a una guerrilla española procedente de Murcia, fueron sorprendidos, por la tropa francesa y ejecutados a las afueras de la villa, de estos tres guerrilleros solamente se conoce el nombre de uno de ellos: Francisco Ortín, natural de Jaén.

El 20 de junio, nueve vecinos de Albox, fueron victimas de los franceses, entre estos muertos, una mujer, Felipa Castillo, y un soldado de Ferreira; "Esta es la primera contribución de sangre que los patriotas de Albox pagan a la causa de la libertad de la nación. Sería nuevamente, cuando los "gabachos" dejaron sus huellas criminales en Albox, dando muerte a Francisco Abrias, Sargento segundo del Regimiento de la Corona, y dos desconocidos más, el uno soldado y el otro paisano, todos encontrados en el Barranco de Tardiguera, camino de Cantoria, como así el cuerpo del albojense Lorenzo García Berbel. Otro vecino de Albox, Gerónimo Carrillo Martínez murió el 26 de, noviembre; el 9 de enero de 1812, caerían Francisco de Torres Navarra, natural de Ibiza, y el vecino de Gibraltar , Zagorrut junto con Francisco Navarro, natural de la Isla de León. Datos estos tomados del Archivo Parroquial de Albox, Libros de sepelios Números 9-10, folio 270, Nº 12-folios 276 y 278,Números 41-50;Libro 10, folio 29, Nº 17 y folio 293, Nº28; y folio 304, número s 76-79..
las tropas francesas el mando de Solut, del 11 al 26 de septiembre de 1812 se retiran definitivamente de la zona de Albox.

Los civiles que habían colaborado con las tropas francesas y el gobierno de José I, (Pepe Botella) , se presentaron a los jueces de Albox para conseguir el "Expediente de Purificación".

Escribe: Víctor AZAGRA MURILLO

portalmanzora,articulo

«Ningún hombre ha llegado a ser grande si no ha sido movido por cierta divina inspiración.»

En cualquier curva del camino surge, inesperadamente, la sorpresa o el peligro. Ante este paisaje lleno de color uno no se siente indiferente. A sus pies se puede dejar doblado un recorte, como en el Muro sagrado de Jerusalén: «ninguna gran empresa se llevó a cabo sin entusiasmo», de los Ensayos de Emerson.

Sí, es verdad, me he tropezado en el camino de la vida con este hombre inquieto, ilusionado y cargado de papeles, archivos y fechas. Sabe pisar y sacar a luz datos y personajes que aún seguirían sesteando en el paraje del olvido.

¿Quién no se ha preguntado más de una vez, al terminar el sencillo relato, la historieta, el cuentecillo, pero ¿quién es el padre del buen Crispín?

Entraba un día en la sacristía mayor del Pilar. Estaba sólo el sacristán, bien amable, por cierto. Al decirle que era de San Antonio me llevó enseguida a la casa de Crispín: «es una página encantadora; es lo primero que leo del Mensajero. Tengo una especie de fijación al llegar el final de mes. Me gusta mucho toda la revista, pero como las “Cosicas de Crispín” no hay nada. Me encantan”.

Queremos conocerte, Víctor, ¿quién eres?

Soy Víctor Azagra Murillo, con 82 años a mis espaldas. Nacido al pie del Moncayo, en Tarazona, de la que dice su escudo: «Túbal y Caín me edificat. Hércules me reedificat». La ciudad del mudéjar, con sus valiosas y preciadas maravillas.

El servicio militar me hizo venir a Zaragoza. Aquí he vivido, en el barrio de la Sagrada Familia, cerca de los Capuchinos de San Antonio, hasta mi jubilación, que vine a orillas del mar, Albox (Almería).

Mi estancia en Zaragoza ha sido muy fecunda. He sido testigo de la crecida que ha tenido el barrio de Torrero. He tomado parte en la nueva iglesia de San Antonio, la de los italianos, terminada en 1946. Allí conocí y me codeé con personajes tan interesantes y célebres como el padre Benito, padre Cristóbal, fray Estanis y otros muchos, siempre modelos de virtud y de trabajo.

¿Y tus aficiones?

Yo he sido un autodidacta nato. La pluma nunca se me ha caído de los dedos. He escrito muchos artículos en periódicos de Aragón, Teruel y La Rioja. Pero sobre todo en el Heraldo de Aragón, durante diez años.

Los libros no se me han resistido: Cosas nuevas de la Zaragoza vieja (dos tomos); El Pilar, Aragón y América; Tarazona, barrio a barrio, y otros varios, por no ocupar demasiado sitio.
El teatro fue otra gran afición. No puedo olvidar los años pasados junto al gran maestro y director Dr. don Joaquín Merino, bella persona. Las comedias nos salían bordadas. Durante muchos años subí al escenario, mientras fuimos jóvenes Terciarios Franciscanos. Alegrábamos la vida a muchos jóvenes y mayores. Éramos la tele y la radio de aquellos tiempos inocentes.

Hemos llegado a «tu Crispín», el hombrecillo de la calle, de los hospitales y de todos los pueblas de España. ¿Cómo nació?

Yo creo que nació con mucho frío al pie del Moncayo. Ya vino dando pataletas en el vientre de su madre. Es en Navidad de 1983 cuando Crispín, con la jaula de gorriones para el Niño Dios da su grito existencial: «El tío Cañaza», «El infantico del Pilar», «Leyenda de la alpargata de fray Marianín», «San Antonio, el pobre, en Tarazona», «San Antonio el guindero», «Las cosicas de Crispín». Ya desde 1980 comenzó a hablar como los de su Tarazona querida y todos los pueblos del Moncayo. Desde esa fecha aparece con su cachirulo, su ancha faja, los remiendos del pantalón, sus alpargatas negras, y ¿por qué no?, un gato o un perrillo incordiador a su lado.

El buen Crispín tiene mucha vitalidad y, sobre todo, mucha inocente imaginación. Si lo hubiera conocido Gracián, el maestro jesuita de Calatayud, diría de él, con mucho orgullo aragonés, lo que dejó escrito en El Criticón: Crispín «es la ilusión de la gran sed» de tantos lectores sencillos.

Víctor, te queremos como el papá de Crispín. ¡Ánimo...!

Amado Musitu
Marzo de 2006

jueves, 14 de noviembre de 2013

Caricatura de Victor Azagra


Articulos y libros escritos por Victor Azagra Murillo.

ARTICULOS:

          -Zaragoza Hostelera años 1990 al 1995.
          -Revista El Pilar de 1983 al 2000.
          -Hoja Parroquial "Iglesia en Zaragoza" del 1982 al 1995.
          -Heraldo de Aragon en 10 años 421 artículos.
          -El Serradero, revista de Torrecilla de Cameros (Logroño).

LIBROS:

          Barrio de Torrero y los Capuchinos.

          Historia de Torrecilla en Cameros.

          La verdadera historia del Cipotegato.

          Una merienda en Repolo.

          Las clarisas capuchinas de Zaragoza.

          El Pilar, Aragon y America.

          Fundacion del convento capuchino de Caspe, colegio viejo de las Virgenes
          en Zaragoza, primera residencia de capuchinos.

          El convento-monasterio capuchino Nuestra Señora  de Cogullada de   
          Zaragoza.

          Reconstrucción del templo de las Santas Masas de Zaragoza, tras los
          famosos Sitios (Santa Engracia).

          Comentarios historicos sobre el convento de los capuchinos de la villa de
          Hijar (Teruel).

          Florecillas Engracianas.

          Cosas Nuevas de Zaragoza Vieja, dos tomos.

          Imagenes marianas de la provincia de Zaragoza.

          Misioneros capuchinos de la provincia de Aragon en America.

          Las campanas de la catedral de Tarazona.

          La pequeñica encarcelada.

Homenajes a Victor Azagra Murillo





                        A lo largo de su vida ha recibido varios homenajes por parte de su ciudad natal: Tarazona,  varias asociaciones de Zaragoza y del Ayuntamiento de Albox (Almería).

                        En Tarazona:

                        Año 1983: Peña Chalibes le hizo Socio de Honor.
                        Año 1987: Casino de la Amistad le entregó una placa.
                                         El Cachirulo un pergamino.
                        Año 1990:  Peña Chalibes una placa.
                        Año 1993: Asociación Cultural " La Diezma" una placa.

                        En Zaragoza:
                        Mensajero de San Antonio,El Pilar y Heraldo de Aragon, le han dedicado algunas de sus páginas reconociendo su trabajo.

martes, 12 de noviembre de 2013

Una conferencia de Don Víctor Azagra Murillo.

Pues no sé a que dedicó su vida Don Víctor Azagra Murillo. Lo que es seguro (porque lo he leído en un artículo suyo) es que nació en 1922 aquí, en Tarazona, donde vivió hasta que fue a Zaragoza a hacer el servicio militar. Y allí se quedó. Quizá fuera periodista porque según cuenta él también, escribió artículos para el Heraldo y otros periódicos. Lo cierto es que es un especialista en Historia, tanto oficial como la otra más importante, la Intrahistoria de los pueblos, es decir la historia con minúscula de la gente sencilla, de los habitantes de las ciudades, no de sus señores. Por esto ha escrito libros muy curiosos como "Tarazona, barrio a barrio" ó un libro dedicado a los motes de la gente en esta ciudad.  El caso es que a Don Víctor le gustaba impartir conferencias a los jóvenes y una tarde, en Octavo, la profe de Sociales lo invitó a la escuela a que nos instruyera con su saber.  Para ello, los dos grupos de Octavo nos reunimos en el aula "A", que era más espaciosa, y el hombre, sentado en la mesa del profesor, nos habló de tres ilustres turiasonenses de la Baja Edad Media y el Renacimiento.
Francamente ameno, el señor Víctor disertó sobre Fernándo y Pedro Pérez Calvillo -obispos  y próceres de Tarazona en el siglo XIV, cardenal del Papa Luna, este último, que salvaron la catedral y dinamizaron la ciudad destruída en la Guerra de los Pedros- para terminar con el secretario de Fernando el Católico, Lope de Conchillos (fallecido en 1521) que almacenó numerosos cargos importantes tanto en la península como en Puerto Rico.
 A mí, que tanto me gusta la Historia, aquella conferencia me entusiasmó y desde entonces siento admiración por este señor que no se si ya ha muerto pero que, según veo en la Red, pasa sus últimos años en un pueblo de Almería llamado Albox.
Me parece a mí que Tarazona debe rendir homenaje a este intelectual que siempre ha proclamado con orgullo ser turiasonense. Y si puede ser antes de su muerte, mucho mejor.