EL
JUBILEO DE ALBOX
FLORECILLA ALBOJENSE
FLORECILLA ALBOJENSE
Leemos en el Boletín de la Cofradía
de Nuestro Padre Jesús Nazareno número 2 del año 2000, que: “Entre
los cristianos el Jubileo es un año privilegiado, pues se obtiene el
beneficio de la Indulgencia Plenaria solemne y universal que concede
el Papa en determinadas ocasiones”.
En la villa de Albox se celebraba el Jubileo, que no era otra cosa que la Indulgencia de la Porciúncula, la cual se ganaba, –y se gana-, desde el mediodía del 1 de agosto, hasta las 12 de la noche del día siguiente, festividad de Nuestra Señora de los Ángeles.
San Francisco de Asís se encontraba en oración en la huerta de la pequeña y ruinosa capillita –distante una media hora de la ciudad de Asís-, una porcioncilla (porciúncula) que, generosamente dieron a San Francisco, para la fundación de la Orden Religiosa y edificación del primer convento franciscano, los frailes dominicos, cuando un ángel se le apareció al de Asís y le ordenó que entrase en la pequeña y pobre ermita, en la que esperaban Cristo Jesús y su Purísima Madre, la que le dijo a Francisco de Asís que le pidiese alguna gracia para las almas que quería salvar. San Francisco pidió que el Señor le concediese, para todos los que entrasen en aquella iglesia de Santa María de los Ángeles contritos y confesados, una Indulgencia Plenaria y la total remisión de sus pecados y culpas, pidiendo a la Santísima Virgen que fuera mediadora con Cristo Jesús, el cual concedió la Indulgencia Plenaria que pedía.
Indulgencia que fue extendiéndose, por concesión del Papa Gregorio XV el 4 de julio de 1622 y del Papa Benedicto XIV el 25 de septiembre de 1741, por lo que todos los fieles podían ganar la Indulgencia de la Porciúncula, en todas las iglesias franciscanas, tanto de varones como de religiosas, y en los templos parroquiales de aquellas localidades que no hubiese convento de la Orden Franciscana.
El sacerdote albojense D. Lázaro de Martos García Verdeelpino, dudando de la perpetuidad que él pretendía para los cultos en la ermita de Nuestra Señora de los Dolores que él había construido antes de finales del siglo XVII en el Barrio de la Loma, fundó un Hospicio-Convento de Frailes Franciscanos en la dicha ermita, cuyas obras dieron comienzo el día 23 de marzo de 1733, y con la llegada de los franciscanos, llegó también a Albox la Indulgencia de la Porciúncula, el llamado Jubileo. Los Hijos de San Francisco edificaron nueva iglesia y convento: Iglesia de la Loma, que hoy de dice ‘Huerto de los Frailes’.
Los religiosos franciscanos permanecieron en la Loma, en Albox, hasta la
Desamortización ordenada por el ministro de Hacienda –el gaditano D. Juan Álvarez Mendizábal-, que decretó en los años 1835-36 la incautación de todos los bienes y la extinción de las órdenes religiosas.
Una vez que los frailes franciscanos abandonaron Albox, el Jubileo de la
Porciúncula comenzó a ganarse en la iglesia parroquial de Nuestra Señora del Rosario, en cuyo templo está la llamada Puerta Colorada, la que se usaba para sacar las exequias, los ataúdes con los cuerpos de los fallecidos, para ser enterrados en el FosalParroquial, situado entre la Plaza de los Luceros y la del Ayuntamiento. El Jubileo se ganaba como se ha dicho entre el mediodía del 1 de agosto hasta finalizar el día 2.
Esta Indulgencia de la Porciúncula, o Jubileo, se ganaba teniendo en cuenta estas tres condiciones: Confesión, Comunión y Visita al Templo Parroquial.
Esta Indulgencia de la Porciúncula, se podía ganar tantas veces como se
desease repetir la visita al templo Parroquial, recitando la Estación al Santísimo, pero solamente ¡una vez!, podían los fieles aplicarla para sí mismos. Las restantes debían aplicarse por modo de sufragio para los difuntos.
Los párrocos, D. Andrés Martínez Segura, en aquellos años, y antes D. Juan Gallego, a finales de la contienda del 1936-39, preparaban el Jubileo con gran amor y devoción. Las campanas anunciaban el acto religioso; se exponía el Santísimo, se cantaba el Pange Lingua Gloriosi, y se rezaba la Corona Franciscana, un rosario de las Siete Alegrías de la Virgen: la Anunciación, la Visita a su prima Isabel, el Nacimiento del Hijo de Dios, la Adoración de los Reyes Magos, el Hallazgo del Niño en el Templo, la Aparición de Jesús Resucitado, y por último la Coronación de la Santísima Virgen.
Después de formaba la procesión del Jubileo, que saliendo por la Puerta Colorada, se bajaba a la Plaza del Pueblo para entrar de nuevo en el templo por la puerta principal, cantándose en el recorrido la Letanía Lauretana, tras la cual se daba la Bendición con el Santísimo colocado en la Custodia y de ese modo se ganaba en Albox el Jubileo.
San Francisco de Asís nació en 1181 y falleció en 1226.Su obra se complementa perfectamente con la de Santo Domingo de Guzmán. San Francisco, Patrono de la Loma, fue canonizado el 16 de julio de 1228.Su fiesta de celebra el 4 de octubre. A este santo se debe la existencia de los Religiosos Franciscanos, los Padres Capuchinos, y los frailes conventuales, así como la Damas Pobres (monjas Clarisas) y unas doscientas congregaciones que profesan la Regla de la Venerable Orden Tercera Regular.
Víctor Azagra Murillo
Escritor, 2006
En la villa de Albox se celebraba el Jubileo, que no era otra cosa que la Indulgencia de la Porciúncula, la cual se ganaba, –y se gana-, desde el mediodía del 1 de agosto, hasta las 12 de la noche del día siguiente, festividad de Nuestra Señora de los Ángeles.
San Francisco de Asís se encontraba en oración en la huerta de la pequeña y ruinosa capillita –distante una media hora de la ciudad de Asís-, una porcioncilla (porciúncula) que, generosamente dieron a San Francisco, para la fundación de la Orden Religiosa y edificación del primer convento franciscano, los frailes dominicos, cuando un ángel se le apareció al de Asís y le ordenó que entrase en la pequeña y pobre ermita, en la que esperaban Cristo Jesús y su Purísima Madre, la que le dijo a Francisco de Asís que le pidiese alguna gracia para las almas que quería salvar. San Francisco pidió que el Señor le concediese, para todos los que entrasen en aquella iglesia de Santa María de los Ángeles contritos y confesados, una Indulgencia Plenaria y la total remisión de sus pecados y culpas, pidiendo a la Santísima Virgen que fuera mediadora con Cristo Jesús, el cual concedió la Indulgencia Plenaria que pedía.
Indulgencia que fue extendiéndose, por concesión del Papa Gregorio XV el 4 de julio de 1622 y del Papa Benedicto XIV el 25 de septiembre de 1741, por lo que todos los fieles podían ganar la Indulgencia de la Porciúncula, en todas las iglesias franciscanas, tanto de varones como de religiosas, y en los templos parroquiales de aquellas localidades que no hubiese convento de la Orden Franciscana.
El sacerdote albojense D. Lázaro de Martos García Verdeelpino, dudando de la perpetuidad que él pretendía para los cultos en la ermita de Nuestra Señora de los Dolores que él había construido antes de finales del siglo XVII en el Barrio de la Loma, fundó un Hospicio-Convento de Frailes Franciscanos en la dicha ermita, cuyas obras dieron comienzo el día 23 de marzo de 1733, y con la llegada de los franciscanos, llegó también a Albox la Indulgencia de la Porciúncula, el llamado Jubileo. Los Hijos de San Francisco edificaron nueva iglesia y convento: Iglesia de la Loma, que hoy de dice ‘Huerto de los Frailes’.
Los religiosos franciscanos permanecieron en la Loma, en Albox, hasta la
Desamortización ordenada por el ministro de Hacienda –el gaditano D. Juan Álvarez Mendizábal-, que decretó en los años 1835-36 la incautación de todos los bienes y la extinción de las órdenes religiosas.
Una vez que los frailes franciscanos abandonaron Albox, el Jubileo de la
Porciúncula comenzó a ganarse en la iglesia parroquial de Nuestra Señora del Rosario, en cuyo templo está la llamada Puerta Colorada, la que se usaba para sacar las exequias, los ataúdes con los cuerpos de los fallecidos, para ser enterrados en el FosalParroquial, situado entre la Plaza de los Luceros y la del Ayuntamiento. El Jubileo se ganaba como se ha dicho entre el mediodía del 1 de agosto hasta finalizar el día 2.
Esta Indulgencia de la Porciúncula, o Jubileo, se ganaba teniendo en cuenta estas tres condiciones: Confesión, Comunión y Visita al Templo Parroquial.
Esta Indulgencia de la Porciúncula, se podía ganar tantas veces como se
desease repetir la visita al templo Parroquial, recitando la Estación al Santísimo, pero solamente ¡una vez!, podían los fieles aplicarla para sí mismos. Las restantes debían aplicarse por modo de sufragio para los difuntos.
Los párrocos, D. Andrés Martínez Segura, en aquellos años, y antes D. Juan Gallego, a finales de la contienda del 1936-39, preparaban el Jubileo con gran amor y devoción. Las campanas anunciaban el acto religioso; se exponía el Santísimo, se cantaba el Pange Lingua Gloriosi, y se rezaba la Corona Franciscana, un rosario de las Siete Alegrías de la Virgen: la Anunciación, la Visita a su prima Isabel, el Nacimiento del Hijo de Dios, la Adoración de los Reyes Magos, el Hallazgo del Niño en el Templo, la Aparición de Jesús Resucitado, y por último la Coronación de la Santísima Virgen.
Después de formaba la procesión del Jubileo, que saliendo por la Puerta Colorada, se bajaba a la Plaza del Pueblo para entrar de nuevo en el templo por la puerta principal, cantándose en el recorrido la Letanía Lauretana, tras la cual se daba la Bendición con el Santísimo colocado en la Custodia y de ese modo se ganaba en Albox el Jubileo.
San Francisco de Asís nació en 1181 y falleció en 1226.Su obra se complementa perfectamente con la de Santo Domingo de Guzmán. San Francisco, Patrono de la Loma, fue canonizado el 16 de julio de 1228.Su fiesta de celebra el 4 de octubre. A este santo se debe la existencia de los Religiosos Franciscanos, los Padres Capuchinos, y los frailes conventuales, así como la Damas Pobres (monjas Clarisas) y unas doscientas congregaciones que profesan la Regla de la Venerable Orden Tercera Regular.
Víctor Azagra Murillo
Escritor, 2006
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